El principio es muy sencillo, vaciar mi nevera antes de irme de vacaciones y comer algo sano, porque desde que mis hijos se fueron a casa de los abuelos hace 15 días no he tocado una fruta! Realmente no se necesita receta para hacer eso, es coger lo que queda en la nevera, mezclar lo en forma de ensalada y darle un toque de gracia. A mi me quedaba un poco de judías cocidas, medio pepino, medio limón reseco, unos brotes de soja, cilantro y rucúla marchitados, espinacas y un trozo de tofu soso…No lo vendo muy bien pero me gusto bastante la ensalada de la miseria hecha con las migadas de la nevera!







