Yo nunca cocino la cena de navidad, aunque realmente es un poco mi sueño…mi cuñada Bénédicte es la que se encarga del menu y nosotros ayudamos a la realización. Este año mis dos cuñadas Cécile y Bénédicte oficiaron en la cocina de mi suegra. De primero compartimos un blini esponjo con un color verde suave servido con una nata delicadamente aromatizada al limón, un buen salmón ahumado y espinacas frescas. Una receta que me apunto para un futuro brunch. De segundo comimos langostas envueltas de masa filo crujiente. El postre triunfó : aéreo, ligero y no demasiado dulce, acabó perfectamente la cena navideña!









