Una ensalada con mucha verdura cruda para celebrar la llegada de la primavera, colorida, sabrosa, fresca y con un punto de amargura que tienen el espárrago o el guisante crudo. Para acompañar esta oda a la primavera hice una tarta de tomate porque me quedaban algunos de un picnic, pero en realidad odio los tomates fuera de temporada, sin sabor ni olor, con lo cual os aconsejo guardar esta receta para algún aperitivo de verano entre amigos. Esta tarta es típica de la Provenza, se come en todas la casas y siempre sale bien.





